Los fallecidos pertenecían a comunidades como Cachicoto, Tazo Grande, Tingo María, Aucayacu, Santa María del Valle y Pillco Marca.

El viceministro de Derechos Humanos y Acceso a la Justicia, José Manuel Coloma Marquina, participó ayer en Tingo María en el acto de entrega de los restos óseos de 26 víctimas del periodo de violencia que vivió el país y destacó la importancia de este acto que forma parte de las acciones de reparación simbólica que desarrolla el Estado peruano a través de la Comisión Multisectorial de Alto Nivel (CMAN) del MINJUSDH.

“El Estado tiene una deuda con los familiares de las víctimas de la violencia. Al entregar estos restos óseos queremos darles tranquilidad a los familiares y caminar hacia la reconciliación. No habrá reconciliación en el país sin verdad y sin justicia”, señaló Coloma durante la ceremonia de entrega.

Los 26 fallecidos pertenecían a comunidades como Cachicoto, Tazo Grande, Tingo María, Aucayacu, Santa María del Valle y Pillco Marca (24 de ellos perdieron la vida durante el periodo de violencia de 1980 al 2000 y dos fallecieron posteriormente). El acto de entrega de los restos, que se realizó en el Colegio Emblemático Gómez Arias Dávila, permitirá a los familiares realizar un entierro digno.

En la ceremonia simbólica participaron también la vicegobernadora de Huánuco, Rosalía Storck Salazar; el fiscal superior coordinador nacional de las Fiscalías Supranacionales en casos de Terrorismo, Luis Landa Burgos; el representante de la Delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja, Pilliphe Guinart; el presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Huánuco, John Henry Martel Trujillo, y familiares de las víctimas de las comunidades afectadas. 

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