Como cierre de las actividades por la Semana de los Derechos Humanos, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Vicente Zeballos, otorgó hoy en Ayacucho un reconocimiento especial a diversas organizaciones afectadas por la violencia de los años 1980-2000.

La actividad denominada “Camino al Bicentenario: tejiendo caminos de justicia y reconciliación” se inició con el izamiento de la bandera nacional en la Plaza de Armas de Huamanga y la bandera del eje Diálogo y Reconciliación del Plan Bicentenario. Desde ahí el ministro, acompañado del viceministro de Derechos Humanos, Daniel Sánchez, y los congresistas Gino Costa y Tania Pariona, se dirigió al Teatro Municipal de Huamanga.

En ese marco, recibió un reconocimiento la organización “Mama Quilla”, conformada por mujeres desplazadas de las regiones Ayacucho, Apurímac, Junín y Huancavelica que huyeron de sus comunidades escapando de la violencia. Se asentaron en la zona de Huaycan y se organizaron para trabajar artesanías donde narran sus vivencias y sueños.

También fueron reconocidos los Ronderos de Sacsamarca, una de las primeras comunidades en organizarse para combatir a Sendero Luminoso. El 21 de mayo de 1983 la población y 3 policías hacen frente a los senderistas y acaban con algunos líderes terroristas, pero con el saldo de 11 comuneros y 1 policía muertos.

Igualmente, fue distinguida la Asociación de Asistencia Policial – ASISTEPOL, integrada por personal de la Policía en situación de retiro por discapacidad en cumplimiento de acciones por la pacificación nacional. El reconocimiento fue recibido por Carlos Estrada, en su calidad de presidente de la ASISTEPOL, quien en julio de 1994 perdió la vista y la mano derecha mientras desactivaba una mina antipersonal colocada por Sendero Luminoso en una torre de alta tensión.

Seguidamente, fue el turno de los familiares de Rony Cavero, un joven soldado que fue integrante de los Húsares de Junín, que lamentablemente murió víctima de un sangriento atentado en Barrios Altos, cuando un explosivo contra un bus militar ocasionó la muerte de 7 húsares y dejó 16 soldados heridos. La madre de Rony, Aidee Cárdenas de Cavero, recibió de manos del ministro Zeballos un diploma. Precisamente los sobrevivientes de dicho atentado se hicieron presentes en la ceremonia y fueron también reconocidos.

Recibieron reconocimientos, asimismo, la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú – ANFASEP, compuesta por mujeres quechuahablantes de Ayacucho, quienes se organizaron para recuperar a sus seres queridos desaparecidos y obtener justicia y reparaciones.

Por último, representantes de las comunidades de Cancha Cancha (provincia de Víctor Fajardo), Ccansanccay (provincia de Huamanga) y la comunidad nativa ashaninka de Pitirinquini (provincia de La Convención-Cusco). Estas 3 comunidades han sido atendidas a través del Programa de Reparaciones Colectivas de la CMAN.

“Estamos cerrando la Semana de los Derechos Humanos y asumimos retos como Estado. No pueden haber más familias en la incertidumbre de no saber dónde están sus hijos. Estamos aquí para asumir responsabilidades y construir reconciliación, pero con justicia”, mencionó el ministro Zeballos.

Anotó que cada una de las organizaciones reconocidas hoy son un ejemplo que debemos seguir. “Son nuestros héroes y va nuestra gratitud para cada una de ellas . Que vuestro ejemplo sea el gesto más digno hacia un país reconciliado”, expresó.

Remarcó que “estamos haciendo grandes esfuerzos en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos para reparar a las víctimas y buscar a nuestros desaparecidos, pero falta mucho más y por eso renovamos nuestro compromiso para satisfacer una agenda pendiente”. Finalmente, puntualizó que el Plan Bicentenario invoca también al diálogo y la reconciliación. “Queremos generar consensos, armonía y paz hacia el 2021”, concluyó.

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